
La historia que nos cuenta es real y muy interesante, enmarcado en unos acontecimientos especialmente duros (la Guerra y, más concretamente, los campos de concentración). El director aborda la historia desde una perspectiva "templada", es decir, que recoge las barbaridades y comportamientos inhumanos que recibían los judíos, pero no se ceba con estos dramas. Así que somos testigos de atrocidades pero sin desviarnos de la trama. Como garantía de la veracidad de lo narrado contó con el asesoramiento de un superviviente, Adolf Burger, quien comprobaba no sólo la historia sino también los detalles del proceso de copia de los billetes, decorados, etc. El propio Ruzowitzky escribió el guión inspirándose en el episodio narrado por Burger. La realización está bastante cuidada, con una buena ambientación, decorados, vestuario, etc. Tiene un buen protagonista principal, el austríaco Karl Marcovics, aunque con estupendas actuaciones de los secundarios.
Bien hecha y muy interesante historia real.
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