viernes, 18 de febrero de 2011

Me siento rejuvenecer

Comedia sencillita del maestro Howard Hawks de 1952. Un químico está trabajando en una fórmula para rejuvenecer, probando las diferentes fórmulas en chimpancés. Uno de éstos se escapa de su jaula y consigue una mezcla que, por error, no es detectada por el científico al haber sido mezclada con el agua de beber y sí que funciona. Tanto que cuando más se toma, más se rejuvenece.
Bien rodada, con el buen hacer de este genio, pero con una historia poco agraciada. Tiene cuatro o cinco situaciones ingeniosas y muy cómicas, pero nada más (bueno, el encanto que siempre tiene Cary Grant). El guión es talentos como Ben Hecht, I.A.L. Diamond y Charles Lederer, pero está muy lejos de las grandes obras de estos autores. La trama está bastante bien, pero se desarrolla de una manera bastante simplista y hasta infantil en algunos momentos (lo que podríamos llamar "escenas con mono", entre otras), consiguiendo un resultado que no pasa de comedia simpática. Además del gran Cary Grant, cuenta con Charles Coburn, Ginger Rogers y una jovencita Marilyn Monroe. Seguro que a los amantes de las screwballs les encantarán algunos de los episodios que se incluyen, pero a otros les exasperarán.
Simpática comedia pero que defrauda por las expectativas que se crean al ver a los autores y protagonistas de la cinta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario