Película de 2016 dirigida por Aisling Walsh. Maud Dowley es una mujer que vive con una señora que la cuida debido a una discapacidad que tiene y que es mantenida por su hermano. Cuando descubre que éste ha vendido la casa familiar decide que no quiere seguir así y busca un trabajo. Conoce a un hombre algo peculiar y de origen humilde que necesita a una mujer que cuide de su casa y Maud es la única que se interesa, asegurándose de ello al quitar el anuncio que aquél había puesto. Inician así una convivencia que no es fácil.
Biografía de la pintora canadiense Maud Dowley que vivió durante el siglo XX que sufría de artritis reumatoide desde muy joven y que, por ello, la tenían como una minusválida. Tuvo una vida muy dura y sólo al final de su vida podía vender sus cuadros por unos pocos dólares. Walsh cuenta este drama basándose en el optimismo natural que tenía la mujer y ayuda mucho a que el resultado no sea demasiado lacrimógeno o adulcorado. Tiene cierto equilibrio y se ve con gusto, ayudando la buena dirección artística, fotografía, música, vestuario, etc. Es decir, tiene un buen equipo artístico y una pareja protagonista atractiva al frente del reparto formada por Sally Hawkins y Ethan Hawke. Ella hace un papel bastante robusto con muchos matices que lo enriquecen y que le dan credibilidad. Él hace de personaje gruñon y arisco pero no le da ese realismo que se espera. En general es una película que tiene buena calidad artística y se ve con agrado aunque le falta más personalidad.
Bonita.


