Película de 2026 dirigida por Dani de la Torre. La agencia española de inteligencia descubre que cuatro de sus ex-agentes han sido asesinados en distintos puntos del planeta simultáneamente y la única conexión era una operación años atrás en Colombia con un quinto agente. Por lo tanto, se hace urgente localizarle e investigar quién está detrás de los crímenes. Para ello, rescata de su descanso a su mejor activo y lo pone en el caso, pero su jefe tiene más motivos para haberlo elegido a él.
El cine español va cubriendo todos los géneros con ambición y ahora se trata de introducirse en uno más complejo que otros por los medios que requiere, el de acción. Lo hace simulando a las grandes sagas del género con un agente especial fantástico y con una variedad de localizaciones muy llamativa. También incluye grandes escenas de acción y de persecuciones motorizadas, por lo que la apuesta es elevada. La realización es muy efectiva y alcanza buenos resultados pero no le acompañan otros aspectos que hacen que las expectativas no se lleguen a cubrir. Por ejemplo, el guion tiene alguna buena idea pero un desarrollo algo pobre que cae en muchos convencionalismos innecesarios y busca una grandilocuencia que no se requería para contar una historia de impacto. Por otro lado, las interpretaciones tampoco están a la altura aunque son muy desiguales, llamando la atención la plana actuación de su protagonista, Mario Casas, que se preocupa de lucir tipín pero no de aparentar una agente bajo la tensión que se supone que sufre. Puede ser porque se intenta mostrar que el agente está por encima de todo cual superhéroe o por una falta de talento llamativa, pero no es nada creíble ver una persona con encefalograma plano durante dos horas de acción. No obstante, el conjunto es un buen paso para avanzar en un género dominado casi totalmente por Hollywood.
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