lunes, 2 de noviembre de 2026

El día de la revelación

 


Película de 2026 dirigida por Steven Spielberg. Un experto en ciberseguridad que trabaja para una “paragencia” del gobierno americano, huye de su trabajo con multitud de archivos secretos y un artefacto muy peculiar. Le persiguen para evitar que lo suba a la red o lo que sea que tenga en mente. Su novia está con él casualmente y no tiene ni idea de lo que planea, sólo le dice que ha llegado el día de desvelar toda la verdad.

El rey Midas de Hollywood sigue teniendo ese toque mágico que hace que el gran público se sienta atraído hacia sus películas. A diferencia de hace décadas, ahora también orquesta una campaña en medios sociales para levantar más expectación y asegurarse que sigue encontrando oro en sus producciones. En este caso fue así, con una película con bastante ritmo y hábil planteamiento que levantó una gran expectativa y la convirtió en otro éxito de este famoso cineasta. Pero tiene más de envoltorio y de publicidad que de profundidad, careciendo de una historia con verdaderos cimientos. En general funciona bien con escenas de acción que tienen su firma inigualable pero repitiéndose un poco y alargando la llegada del final, que acaba decepcionando al contemplar el vacío sobre el que se ha construido todo. Cuenta con una pareja protagonista que va bien, con Josh O’Connor y Emily Blunt, y el “malo” de la mano del ya veterano Colin Firth, sin que ninguno brille como en sus mejores roles. Es increíble que la banda sonora la siga dejando en manos de su más fiel colaborador, el maestro John Williams que se va acercando al siglo de edad.

Cine palomitero


sábado, 31 de octubre de 2026

La gran ambición

 


Película de 2024 dirigida por Andrea Segre. Enrico Berlinguer es un político italiano que lidera el partido comunista en la década de los 70. En pocos años consigue aumentar el atratactivo del partido y se dispara el número de afiliados, lo que se confirma en las elecciones de 1978 al conseguir un tercio de todos los votos.

Segre escribe y dirige esta cinta que cuenta la historia de Enrico Berlinguer quien lideró el partido comunista italiano durante más de una década en un momento social y político complicado en aquel país. Seguro que interesará a los que ya conocen estos episodios y aún más a los que no, pues recuerda la situación que había hace unos 50 años en Italia y que no era tan distinta a la que se vivió en otros países en aquella época o poco después. El trabajo de recreación es extraordinario y nos remonta con precisión al momento, con un gran trabajo artístico de todas las áreas involucradas. El guion es denso por la cantidad de personas involucradas y por el volumen de hechos a mostrar, pero tiene la habilidad de hacerlo digerible para el espectador medio. Y cuenta con una interpretación sobresaliente de su protagonista, Elio Germano, que da una composición muy humana y realista del político. Todo ello hacen que el resultado sea una buena película sobre unos acontecimientos no muy lejanos y que son muy interesantes. Lamentablemente nos hace ver cómo la calidad de los políticos y la propia política en sí se ha degradado enormemente en este período.

Buena

martes, 27 de octubre de 2026

La cena de los idiotas

 


Película de 1998 dirigida por Francis Veber. Un hombre de cierto éxito le gusta quedar periódicamente a cenar con sus amigos y traen a peculiares desconocidos para reírse de ellos, y elegir al más idiota de todos. Uno de ellos conoce en el tren a un aficionado a las miniaturas y le manda como candidato perfecto, pero cuando el anfitrión le conoce empieza a provocar giros en su vida por sus meteduras de pata.

Veber escribe y dirige esta cinta basada en su propia obra de teatro sin esforzarse mucho en hacerla más cinematográfica. Coge su material que se basa en un engreído que se quiere reír de otras personas menos afortunadas y empieza a sufrir las equivocaciones bienintencionadas de estos. Esto da lugar a varias situaciones divertidas aunque se le podía haber sacado más provecho. Tampoco se preocupa en alargar más el metraje y se queda en los 80 minutos aproximados. El reparto funciona muy bien, en especial Jacques Villeret que borda su papel y lo hace tierno y simpático a la vez que inocentón.

Simpática.