Película de 2020 dirigida por Michael Cristofer. Un joven con síndrome de Asperger trabaja de recepcionista en un hotel. Le gusta la tecnología y no se resiste en colocar algunas cámaras en las habitaciones de chicas jóvenes. Toda su rutina cambia cuando se produce un asesinato en una de esas habitaciones y tiene grabado lo sucedido. Él teme las consecuencias así que lo oculta, pero el detective del caso sospecha de él. El hotel le destina a otro establecimiento y allí conoce a una joven de la que se siente muy atraído pero que tiene pareja.
Cristofer escribe y dirige una historia muy menor de suspense que protagoniza un chico con trastorno del espectro autista. La trama es muy floja, tiene un arranque que puede aspirar a generar expectativas pero luego no cumple por ningún lado, en especial la parte policial que es casi inexistente cuando debería ser un pilar clave. La parte dramática que recae sobre el joven cae en bastantes tópicos y tampoco desarrolla al personaje ni la relación que empieza a tener con la chica. Por ello que falla en todos lados y sorprende que cuente con un reparto reconocido y con talento demostrado en otras ocasiones, como Ana de Armas, John Leguizamo, Helen Hunt y Tye Sheridan.
Floja


