Película de 1979 dirigida por Bob Fosse. Joe Gideon es un reconocido coreógrafo que lleva toda la vida dedicada al espectáculo. Esto le hace tener un instinto único y es capaz de convertir a desconocidos en estrellas, por lo que las jóvenes caen a sus pies por una oportunidad. Él es incapaz de resistirse a las tentaciones y provoca que su vida sea muy inestable sentimentalmente. En un momento singular de su vida, hace repaso de las mujeres que fueron clave en su vida.
Fosse escribe y dirige este clásico que es una autobiografía del artista, tomando como centro el infarto que sufrió durante el montaje del famoso musical Chicago. Mantiene conversaciones con la Muerte para repasar su propia vida, como ya escenificaron algunos clásicos del cine, y todo mientras está montando su último espectáculo. Tiene muchos y buenos números, dejando una buena idea de lo que es este mundillo. Muy recomendable a los aficionados al género por su calidad en la música y coreografía, e interesante para el resto por su nivel general y las reflexiones que deja una de las mayores figuras que ha habido en este tipo de espectáculo. La protagoniza un buen Roy Scheider que hasta se parece al propio Fosse, y entre el reparto llama la atención una jovencísima Jessica Lange.
Clásico.


