Película de 1986 dirigida por Peter Weir. Un hombre ingenioso que vive de sus inventos y sus habilidades electromecánicas en una zona rural de los EE.UU. junto a su esposa e hijos, decide dejar esta civilización cansado de la falta de valores y la involución que tiene la sociedad. Se marchan a la costa caribeña a empezar de cero y criar a sus hijos con una educación que realmente valga la pena. Aquí da rienda suelta a su capacidad inventiva pero no todo resultará como espera.
Adaptación de la novela homónima que Paul Theraux había publicado unos años antes sobre las aventuras de una familia americana que se marcha a una zona sin comodidades para alejarse de la sociedad actual, dejando una serie de críticas muy merecidas sobre ésta. Y muestra como el problema de la sociedad, al final, es la suma aproximada de los problemas individuales que no desaparecen al aislarnos. En este sentido, podría haber tenido mucha más profundidad pero se ve que pretendía tener un buen equilibrio con el entretenimiento. El director australiano, autor de grandes títulos de la época, nos deja una interesante mirada a esta cuestión utilizando como vehículo una cinta de aventuras familiar con perspectiva dramática. Es entretenida, con algunos momentos muy buenos y otros que tienen poca credibilidad, pero el conjunto se ve con calidad. El reparto funciona muy bien con nombres como Harrison Ford, Helen Mirren y River Phoenix, haciendo el primero una interpretación muy entregada.
Interesante


