Película de 1982 dirigida por Blake Edwards. Una joven cantante con talento intenta triunfar en el París de los años 30 pero no consigue ni superar las audiciones. Por casualidad conoce a un homosexual que le acaban de despedir de su espectáculo y tiene una idea que piensa que podría ayudar a la joven: hacerla pasar por un hombre transformista. Enseguida tiene éxito con una actuación en la que hace de hombre y de mujer con sus respectivos nombres, Víctor y Victoria.
Remake de una antigua película alemana que Edwards adapta y actualiza en una fina comedia con toques musicales. Es autor del guion que es uno de los pilares de la cinta, con algunos diálogos absolutamente brillantes que muestran el talento del autor en relación al género. No parece querer ser bandera de nada aunque sí traslada la normalidad de la homosexualidad en la sociedad. El otro pilar fundamental es el reparto con una excelente Julie Andrews y con estupendos secundarios como James Garner, Robert Preston, Lesley Ann Warren, Alex Karras y otros, pero destacando a Preston que llega a ensombrecer hasta la propia protagonista. Tiene algunas escenas memorables pero también algunos momentos bastante menos acertados por lo que no llega a ser tan redonda como otras cintas del director. Pero, en conjunto, es una buena comedia musical.
Buena


