Película de 1996 dirigida por Mike Leigh. Un joven londinense pierde a sus padres adoptivos a los que estaba muy unida y piensa que puede ser el momento de conocer a sus padres biológicos. Se trata de un proceso legalmente permitido pero que puede conllevar un impacto considerable para todas las partes por lo que lo medita bien. En paralelo, su madre biológica vive también en la capital inglesa, soltera y algo deprimida por su situación personal, sin sospechar para nada que su vida podría estar a punto de dar un vuelco completo.
Película escrita y dirigida por Leigh y que le supuso un gran reconocimiento internacional con una historia cruzada de dos mujeres que viven un momento complicado y se conocen por el paso que da una de ellas de forma valiente o inconsciente. Muestra lo que es bastante común incluso para personas de una misma familia, con unos lazos aparentes de cercanía pero entre los que subyacen secretos y mentiras. Más allá del drama particular que cuenta es una historia de personas que rezuma autenticidad gracias al estupendo guion y al magnífico reparto que transmiten ese realismo tan poco común. Aquí destacan Brenda Blethyn, Timothy Spall, Phyllis Logan y Maryanne Jean-Baptiste, siendo la primera la que más se luce. Le perjudica su duración porque se acerca a las dos horas y media sin tanto contenido por más sensibilidad que tenga, realmente innecesario. También hay momentos que parece que le falta continuidad, pero el resultado global es bastante bueno.
Buena


