Película de 1978 dirigida por Luis García Berlanga. Un empresario catalán financia en Madrid una cacería en un cortijo para pasar un fin de semana con personas influyentes, incluso un ministro. Su objetivo es lanzar comercialmente los porteros electrónicos que produce y piensa que en un evento así de ocio puede conseguir los contactos que necesita. Y aunque hay muchas personas influyentes allí, tienen otras prioridades que los negocios, por lo que tiene que esforzarse para atraer su atención.
Sátira escrita por la legendaria pareja Berlanga y Rafael Azcona sobre la España del final del franquismo con todo tipo de personajes bien caricaturizados. Es un esperpento con todo tipo de excesos y extremos, con muchos elementos de la famosa etapa del destape, que podía parecer exagerado pero que se mantiene 50 años después plenamente vigente. Sólo hace falta hacer un repaso de la prensa diaria para ver que el país ha cambiado mucho en casi todos los aspectos pero nada en éste que retrata la película (o ¿tal vez representa mejor a esta sociedad que a la de entonces?). Sin duda que en esa caricaturización se utilizan imágenes y comportamientos que pueden herir sensibilidades, pero la vulgaridad es una característica que viene acompañando al poder durante décadas o siglos. Cuenta con un reparto llamativo con varios de los mejores artistas del cine patrio: José Sazartonil, Luis Escobar, Antonio Ferrandis, José Luis López Vazquez, Agustín González, Rafael Alonso, Mónica Randall, Chus Lampreave, Amparo Soler,... En defnitiva, una comedia sobre el tráfico de influencias y la degeneración que muchas veces lleva el poder que retrata a la España de entonces y de ahora.
Divertida


