domingo, 9 de agosto de 2026

El fotógrado del pánico

 


Película de 1960 dirigida por Michael Powell. Un joven vive obsesionado con filmar todo lo que hay a su alrededor y, especialmente, las expresiones de miedo de la gente, chicas jóvenes en concreto. Está perturbado y no puede controlar ese impulso que siente de grabar el terror de una joven y llega incluso a matarlas para ello. Hasta que conoce a una joven por el que empieza a sentir algo distinto, amor, y no quiere tratarla como a otra víctima más.

Película de culto que fue un fracaso de crítica y público que trata un tema complicado y lo hace de una forma arriesgada. Muestra un voyeurismo llevado al extremo pues lo que más le mueve al protagonista es el terror máximo que puede sufrir una persona, llegando hasta el asesinato para ello. Y el director elige tomar al espectador como otro voyeur y le permite ver desde el inicio cómo se comporta el criminal. Es decir, Powell no pretende generar misterior sobre la identidad del asesino sino quiere que el espectador vea cómo actua desde el inicio. Se convierte así en pionero en enseñar lo que se llamarían las snuff movies, aquellas que muestran el sufrimiento o hasta muerte de quien sale en ellas. Sobresale la forma en que cuenta las cosas, el punto de vista que utiliza, el hacer sentir al espectador como otro mirón (a pesar de que los momentos más sensibles no los recoge en las escenas), el uso de la música para aumentar la tensión,... hacen que haya acabado en ser un referente para muchos cineastas. Por otro lado, la forma de los crímenes y ciertas situaciones con las víctimas se ven muy poco realistas y (hoy en día al menos) no causa ningún terror, pero no era el foco de Powell.

Interesante

miércoles, 5 de agosto de 2026

Marty Supreme

 


Película de 2025 dirigida por Joshua Safdie. Marty Mauser es un joven sin apenas recursos que es muy hábil jugando al ping pong y cree que va a poder ganar el campeonato mundial. Tiene una opinión de sí mismo desmesurada en todos los aspectos, con una escala moral muy cuestionable. Y no dejará que cualquier revés arruine su plan.

Cinta inspirada en un personaje real, Marty Reisman, y que se plantea como un biopic pero que está lejos de serlo y cuenta, con mucha libertad narrativa, un periodo muy corto del mismo. Al final no va tanto del tenis de mesa ni de incluso el personaje, sino sobre la personalidad del protagonista que se lleva a extremos de egoísmo y miseria por un sueño que tiene. Tiene bastante ritmo a pesar de la temática para no dejar de presentar la escasa moralidad del personaje y sus consecuencias. Y su protagonista, Timothee Chalamet, se entrega absolutamente y consigue uno de sus mejores interpretaciones, que es clave para darle credibilidad a la película. Pero no cubre las expectativas tras ver los premios y nominaciones que acumula, pues el guion y la dirección tampoco sobresalen. Sí es meritorio el trabajo de la dirección artística y el resto del reparto, como Abel Ferrara, Gwyneth Paltrow y Odessa A'zion, entre otros. Tiene calidad pero está lejos de ser una obra redonda.

Buena

sábado, 1 de agosto de 2026

Garabandal, sólo Dios lo sabe

 


Película de 2017 dirigida por Brian Alexander Jackson. En el inicio del verano de 1961 en un pequeño pueblo cántabro, San Sebastián de Garabandal, cuatro niñas sufren un episodio de éxtasis por el que dicen haber visto y hablado con un ángel y que volverán a verle e incluso a la virgen María. Esto dispara un revuelo enorme en la zona, la parroquia y hasta las autoridades. Y el ruido sólo aumenta cuando se van repitiendo estos episodios. El obispo de la zona crea una comisión para su estudio pero, desde el inicio, se ve muy reacio a admitir que sean apariciones marianas reales.

Película que cuenta los hechos ocurridos en los años 60 en Garabandal, unas apariciones de la virgen María a cuatro niñas, que aún no están reconocidas por la Iglesia pero que hay una creciente aceptación entre muchos católicos. Está dirigida por un sacerdote americano sin experiencia en este arte, se realizó en menos de un mes, sin presupuesto y con actores voluntarios (es decir, ninguno de ellos profesional). Es decir, es un proyecto amateur muy voluntarioso y con muy buena intención para contar lo que todos ellos consideran merece ser conocido por todos. Por lo tanto, la calidad técnica y artística es muy limitada e incluso sorprendente si se tiene en cuenta lo anterior, no pudiéndose comparar a una cinta comercial. Su público objetivo son aquellas personas que les interesa el tema y quieren conocer una recreación, más allá de los documentales que ya existen, como el de Garabandal, catarata impatable.

Muy interesante para su público.