Película de 1988 dirigida por Philip Kaufman. En Praga, antes de la toma de Checoslovaquia por parte del ejército soviético, un hábil cirujano vive dedicado a su trabajo y a conquistar a mujeres sin comprometerse a nada con ellas. La situación cambia cuando conoce a una joven por la que empieza a sentir algo distinto, pero es incapaz de dejar sus aventuras con otras.
Adaptación de la conocida novela homónima del escritor checo Milan Kundera publicada sólo unos años antes. El libro trata del amor, el destino y hasta el sentido de la vida pero en la adaptación hecha por el propio Kaufman se pierde gran parte de la profundidad que aparentemente tiene la novela y se queda en un terreno muy superficial. Aborda el significado del amor pero desde un punto de vista peculiar y con el sexo realmente como centro de gravedad y lo que de verdad mueve al protagonista, por lo que la historia que narra es bastante banal. Lo mejor que tiene es el reparto, con muchos jóvenes que se mantendrán en pantalla por muchos años y premios, como los protagonistas Daniel Day-Lewis y Juliette Binoche, y secundarios como Lena Olin y Stellan Skarsgard. El primero consolidó posición al año siguiente al ganar su primer Oscar por otra famosa película irlandesa, manteniéndose en lo alto durante varias décadas ya. Al resultado general de la cinta tampoco ayuda su duración, más de dos horas y media, que transmite unas elevadas pretensiones por parte del director pero que no se materializan de verdad. Por todo ello, decepciona porque se podía haber profundizado mucho más en los personajes y sus relaciones.
Pretenciosa.


