Película de 2025 dirigida por Jonathan Hensleigh. Mike ha perdido a su hermano y se encuentra mal, decidiendo cumplir el último deseo de éste que era esparcir sus cenizas en el Himalaya. Vuela a Katmandú para unirse a una guia que le llevará a la montaña, pero el autobús inicial en que viajan sufre un ataque de secuestro por un joven cuya familia está impidiendo construir una presa. Así comienza una dramática lucha por la supervivencia.
Tras el relativo éxito de la entrega original, Hensleigh escribe y dirige una secuela donde vuelve a poner al protagonista en una cadena de situaciones extremas. Sigue un patrón parecido a la anterior pero todo es aún menos creíble, por lo que sólo la hace recomendable para los muy aficionados al género y su actor principal, Liam Neeson, que sigue al frente de películas de acción con 73 años. La película cumple su fin de entreter al espectador si se deja llevar por una sucesión de escenas de bastante ritmo y bonitos paisajes. Es inferior a la primera y no va más allá de cine de sobremesa.
Cine palomitero
