Película de 1970 dirigida por Jean-Pierre Melville. Un hombre sale de prisión tras cumplir su condena y se encuentra con un criminal que ha conseguido escapar cuando le custodiaban en un traslado. Deciden unir fuerzas para preparar un atrevido y espectacular robo de joyas.
Cinta escrita y dirigida por Melville fiel a su estilo frío y pausado. Tiene dos mitades claramente separadas, una primera con los criminales saliendo de forma muy distinta de prisión y encontrándose, donde prima el puro cine negro, y una segunda centrada en el robo que va sobre las habilidades del grupo para hacer algo que parecía impensable. La primera es mejor pues es menos convencional y va presentando a los personajes poco a poco y cómo se inicia su relación. La segunda es poco original aunque sigue teniendo la huella de calidad de este director, con una puesta en escena que se preocupa más de la elegancia que del mero entretenimiento del espectador, aunque se trata de la parte de más ritmo y acción. El conjunto se hace algo largo y supera ampliamente las dos horas sin necesidad, perjudicando la percepción que deja. Cuenta con una pareja protagonista de lujo con Alain Delon y Yves Montand.
Interesante

No hay comentarios:
Publicar un comentario