Película de 1987 dirigida por Stanley Kubrick. Un grupo de jóvenes se alistan al cuerpo de marines donde lo primero que deberán enfrentar es una formación muy dura. Aquellos que lo superan se unirán a los compañeros que están librando la guerra en Vietnam, por lo que muchos de ellos no volverán con vida.
A finales de los 80 coincidieron varias películas que retrataban el duro entrenamiento, incluso las extremas vejaciones, que tenían que superar los jóvenes que se alistaban al ejército americano, para posteriormente ir a arriesgar sus vidas en países lejanos como Vietnam. Sin duda que la obra del gran Kubrick es de las mejores. Tiene dos partes claramente separadas, el entrenamiento y la batalla. En la primera sobresale el estilo espartano, con poca música salvo alguna canción, y teniendo constantemente el grito del sargento soltando las mayores barbaridades que se pueden imaginar. El drama psicológico que incluye es soberbio, con un excelente Vincent D'Onofrio que es produce escalofríos. También es memorable la interpretación de R. Lee Ermey como el despiadado entrenador (que en la vida real fue sargento instructor de marines y estuvo en Vietnam). Por otro lado, la segunda mitad es algo más convencional (dentro del género y con buena calidad) donde no faltan las críticas a los políticos y los poderes que promueven estas tragedias. Aquí y en general, Matthew Modine hace un buen trabajo. Se trata de la adaptación de la novela homónima semi-autobiográfica de Gustav Hasford y que él mismo colabora en el guión junto a Kubrick y Michael Herr. Una vez más, el director demuestra su talento detrás de la cámara con una precisión milimétrica y todo muy estudiado. Sin duda, de las mejores del género.
Muy buena

No hay comentarios:
Publicar un comentario