martes, 29 de mayo de 2012

Con la muerte en los talones

Obra maestra de 1958 dirigida por Alfred Hitchcock. Un empresario de publicidad es confundido por unos criminales por un agente del FBI, por lo que lo secuestran y llevan ante su jefe. Intentan sacarle lo que conoce de sus planes, lo que, evidentemente, desconoce. Viendo su nula colaboración deciden acabar con él. Se trata de una de las mejores películas de aventuras y suspense de la historia del cine, con multitud de escenas límite inolvidables. Casi desde el comienzo el maestro del suspense mete al espectador en una montaña rusa de situaciones extremas combinadas con un buen sentido del humor que funciona a la perfección. Superó hábilmente dificultades como no poder rodar en el edificio de la ONU o en el monte Rushmore, así como hacerlo sin protección en Nueva York. Todo encaja bien y todos los aspectos rebozan calidad, como la mítica banda sonora de Bernard Herrmann, el magnífico guión original de Ernest Lehman, la fotografía de Robert Burks, la lograda dirección artística con la recreación (entre otras cosas) del conocido monumento americano,... y la maestra dirección de Hitchcock. El reparto lo encabeza un perfecto Cary Grant y le acompañan extraordinarios actores como James Mason, Martin Landau, Eva Marie Saint, Leo G. Carroll, etc. Es toda una experiencia, un excelente entretenimiento de enorme calidad. Imprescindible.

lunes, 28 de mayo de 2012

Anatomía de un asesinato

Película de 1959 dirigida por Otto Preminger. Un joven teniente se entrega a la policía tras matar a un hombre que ha violado su esposa. Contratan como abogado defensor al antiguo fiscal de la población, con buena reputación pero que está algo desentrenado desde que dejó la fiscalía. Al abogado le sorprenden la frialdad e inteligencia del acusado así como el carácter de la esposa, pero acepta el caso. Manífico drama judicial que tiene merecida la fama. Preminger llevó a la pantalla la adaptación de la novela de Robert Traver de una forma hábil y, sobre todo, consciente en todo momento de que estaba haciendo una gran película. Consigue que el espectador empatice completamente con el abogado pero dude con el acusado y su esposa. Presenta a un fiscal algo torpe pero acompañado de un peso pesado en leyes, por lo que le da cierta "imparcialidad" al tratamiento del caso. Todos los aspectos destacan por su calidad: la fotografía de Sam Leavitt, el guión de Wendell Mayes, la música de Duke Ellington, las interpretaciones y la dirección de Preminger, con algunos planos y movimientos de cámara excelentes. El reparto es muy bueno, realizando todo el equipo un gran trabajo: el mítico James Stewart en otro extraordinario papel, el frío Ben Gazzara, la guapa Lee Remick, el estupendo George C. Scott, el espléndido Arthur O´Connell, etc. Imprescindible.

Se nos ha perdido un dinosaurio

Película de 1975 dirigida por Robert Stevenson. Un inglés regresa a Londres desde China trayendo un importante secreto. Por ese motivo es perseguido sin descanso hasta que lo atrapan en el museo de Historia de la capital británica, pero habiendo tenido tiempo de esconder el microfilm en un esqueleto de dinosaurio y decírselo a una antigua cuidadora suya que casualmente estaba allí. Esta niñera junto con otras de su profesión deciden ayudarlo para preservar ese secreto, aún teniendo que enfrentarse a un poderoso grupo chino. Stevenson fue el responsable de numerosos y conocidos productos de Disney para todos los públicos, mezclando en esta cinta aventuras y comedia. Está menos conseguida que en otras ocasiones y acaba siendo más apta para los más pequeños que para el resto, pues la encontrarán más "infantil", buscando el humor en situaciones más tontas que ingeniosas, aunque tiene algunas buenas escenas. Al frente del reparto tenemos a dos veteranos ilustres como Peter Ustinov y Helen Hayes. Entretenimiento familiar pero dirigido más a los peques.