domingo, 30 de junio de 2013
El señor de las moscas
Película de 1963 dirigida por Peter Brook. Un avión se estrella en una pequeña isla desierta y sólo consiguen sobrevivir un puñado de niños. Tras la confusión inicial los niños se dan cuenta de su situación y discuten sobre cómo organizarse, quién les lidera, etc. Se crean dos bandos pero se mantienen unidos hasta que surge una aparente amenaza en la figura de una bestia, siendo el miedo el determinante de que fluyan los instintos más animales.
Adaptación cinematográfica, aunque hay otras, de la conocida novela homónima del laureado Sir William Golding (la primera que escribió). Es un relato que trata sobre el ser humano, sus instintos, cómo la parte racional intenta dominar pero acaba rendida ante los impulsos animales, la fragilidad de la civilización debida a esa debilidad del hombre, etc. Por lo tanto, el contenido es intenso y denso, no siendo una trama para un mero entretenimiento sino más bien para una reflexión. La cinta está bien realizada y Brook capta con bastante habilidad las diferentes personalidades que se encuentran en el grupo, que bien pudiera ser reflejo de cualquier sociedad. Muestra la evolución de esa "tribu" y las emociones y sentimientos que viven sus individuos, pero es aquí donde el director no le saca todo su potencial tanto a las relaciones como, especialmente, a la completa evolución que sufren (al menos) los protagonistas principales. Cuenta con la espléndida fotografía de Hoolyman y Feil además de unas maravillosas interpretaciones de todos los niños.
Buena película sobre una reflexión moral de la sociedad.
Encantada: La historia de Giselle
Película de 2007 dirigida por Kevin Lima. Un príncipe vive con su malvada madrastra y se enamora de una bella joven. Planean casarse, pero la madrastra que es una bruja lo quiere impedir porque de esa manera ella dejaría de reinar, así que manda a la chica a un mundo donde nunca hay finales felices, la Tierra. Allí la joven se siente completamente perdida y desamparada, encontrado finalmente la ayuda de un caballero y su hija. También vienen a nuestro mundo su príncipe para rescatarla y un esbirro de la bruja para que no vuelva nunca.
Acostumbrada a moverse entre películas de animación y reales, Disney hace una inteligente mezcla imaginando que son dos mundos distintos y, de forma mágica, se puede ir de uno al otro. Ello da muchas posibilidades para situaciones y momentos divertidos, siendo entretenida para toda la familia (las niñas quedarán encantadas mientras que los niños pueden no llegar a empatizar mucho con esta historia de princesas). Utiliza todos los elementos cursis de los cuentos de forma irónica de manera que la trama en sí no es excesivamente edulcorada. Tiene un reparto acertado con actores de la talla de Susan Sarandon y otras caras muy conocidas como Amy Adams, Patrick Dempsey y James Marsden.
Buen entretenimiento para toda la familia.
Escrito sobre el viento
Película de 1956 dirigida por Douglas Sirk. Un joven millonario hijo de un magnate del petróleo se casa repentinamente con una chica que le presenta su mejor amigo. Cambia radicalmente de vida dejando la bebida y la vida alegre para centrarse en su matrimonio, mientras que su hermana sigue persiguiendo a su amigo porque está enamorada aunque no consigue que se fije en ella. Pero se viene abajo cuando descubre que no puede tener hijos y, para colmo, su hermana empieza a crearle celos haciéndole creer que su esposa tiene una relación con su mejor amigo.
Adaptación de la novela homónima de Robert Wilder sobre un drama familiar al estilo de la excelente La gata sobre un tejado de zinc. El guión de George Zuckerman es estupendo y sólo adolece, aunque de forma muy importante, de la inverosimilitud que rodea al inicio de la relación amorosa, el cómo los protagonistas masculinos se rinden a los encantos de la chica, pues no puede ser menos creíble. Pero los personajes, la relación que se va generando y degenerando, el desarrollo del drama, la tragedia que se ve venir... todo está muy bien elaborado. Sirk vuelve a demostrar su elegancia, especialmente en la puesta en escena, dando una gran fuerza al drama que cuenta. Está espléndidamente realizada y saca provecho al buen cuarteto protagonista con Rock Hudson a la cabeza, su actor fetiche, Lauren Bacall (aparenta ser pelín mayor para el papel a pesar de no serlo respecto a sus compañeros), Robert Stack y Dorothy Malone. Todo funciona bien y es una pena que tenga esa laguna que es un verdadero lastre para que la historia funcione.
Buena película, elegante, bien realizada aunque con algún aspecto absurdamente inverosímil.
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